El pasado 19 de marzo, el inagotable Fito Páez volvió a encontrarse con su público porteño en el Movistar Arena, en una noche cargada de emoción, clásicos y celebración compartida.
El show, enmarcado dentro de su “Sale el Sol Tour 2026”, convocó a una multitud que colmó el estadio desde temprano, anticipando un recital que rápidamente se transformó en una experiencia colectiva. Con un repertorio que atravesó distintas etapas de su carrera, Páez desplegó una lista de canciones donde no faltaron himnos como “11 y 6”, “Ciudad de pobres corazones” y “Mariposa Tecknicolor”, coreados de principio a fin por el público.
Lejos de quedarse en la nostalgia, el artista rosarino propuso nuevas versiones y matices en sus canciones, reafirmando su vigencia y capacidad de reinventarse sobre el escenario. Acompañado por una banda sólida y una puesta visual cuidada —con pantallas, luces y el piano como eje central—, el recital mantuvo una intensidad constante durante más de dos horas.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la participación de Fabiana Cantilo, con quien interpretó “Fue amor” en una versión que despertó una fuerte ovación y una conexión inmediata con el público.
Además, el show tuvo un condimento especial: coincidió con el cumpleaños número 63 de Páez, lo que convirtió la velada en una celebración doble. La respuesta del público fue contundente, con aplausos y muestras de cariño que atravesaron todo el recital.
El cierre encontró a un Fito visiblemente emocionado, agradeciendo el acompañamiento de su gente y dejando en claro que su música sigue siendo un punto de encuentro para distintas generaciones.
El paso de Fito Páez por el Movistar Arena no fue solo un recital más en la agenda porteña, sino una reafirmación de su lugar en la historia del rock argentino y, sobre todo, de su vigencia como uno de los grandes narradores de nuestras emociones colectivas.
















